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¿Debemos rellenar botellas de agua mineral?

¿Corremos peligro al rellenar las botellas de agua mineral?

Algunos piensan que sólo se trata de marketing comercial de la industria en cuestión, otros sin embargo piensan que debemos seguir el consejo porque contienen compuestos cancerígenos.  Vamos a ver si debemos seguir esta recomendación.

Símbolo de no rellenar las botellas

PET

En la actualidad, las botellas de agua se fabrican con dos tipos de materiales: unas son de vidrio, y otras de un material plástico llamado tereftalato de polietileno (PET). Estas letras que puedes observar en la base de la mayoría de las botellas de agua junto al siguiente símbolo:

Símbolo del PET

La primera razón por la que muchas marcas de agua “mineral”, no todas lo son, recomiendan no rellenarlas es por motivos microbiológicos o de posible infección. Cuando abrimos una botella de agua, su interior puede contaminarse con distintos tipos de microorganismos, como bacterias y hongos, que pueden proceder de distintas fuentes, como nuestra boca (si bebemos directamente a través de la botella) o el ambiente. Estos microorganismos se pueden quedar en las pequeñas gotas de agua que quedan en la parad de la botella, sobre todo si presentan curvas, recovecos, arrugas o deformaciones. Pequeñas cantidades de nutrientes y temperatura adecuada pueden hacer que estos microorganismos prosperen y tengamos algunas patologías a corto o largo plazo. ¿Se pueden lavar?, indudablemente sí, pero no de cualquier forma.

Segunda razón para que no las rellenemos por mucho que las lavemos. El PET, ese material de plástico al que nos referimos antes del que están hecha las botellas o la gran mayoría de ellas, pueden trasmitir al agua algunos compuestos potencialmente tóxicos como el antimonio.

En condiciones normales de consumo, estos compuestos se encuentran en cantidades que, a priori, no suponen un riesgo para la salud. Sin embargo, a medida que reutilizamos la botella, el plástico se va deteriorando, lo que hace que la cantidad de compuestos que migran al agua aumente.

Tercera razón, no rellenar nunca una botella de agua mineral con productos que no sea agua. No es la primera vez que se guardan productos muy tóxicos como la lejía o similares, que han producido graves accidentes en multitud de hogares.

Si se cree que el PET puede suponer un riesgo para la salud, ¿por qué se utiliza para el envasado de alimentos? Aún no se conoce a ciencia cierta si el PET puede suponer un riesgo real para la salud. Las investigaciones que se realizaron en su momento para determinar si el PET se podía utilizar de forma segura para envasar alimentos, mostraron que este material no presentaba riesgos para la salud. Los últimos estudios realizados al respecto son, en algunos casos contradictorios, de modo que no podemos hablar de resultados concluyentes. La mayoría de estos estudios coinciden en afirmar que para poder obtener resultados concluyentes, es necesario realizar nuevas investigaciones, basadas tanto en análisis físico-químicos, como en bioensayos. Así podríamos conocer si el PET es seguro para la salud o si por el contrario entraña algún riesgo real. En este último caso, dejaría de utilizarse como tal para el envasado de alimentos.

Por otra parte, el origen de los compuestos tóxicos de los que hemos hablado no está del todo claro, de manera que no se sabe realmente si proceden de la contaminación ambiental, de las diferentes operaciones llevadas a cabo en el procesamiento del agua, del PET reciclado, del proceso de fabricación del PET, etc.

Lo que sí está claro es que la migración de sustancias tóxicas desde la botella hacia el agua (como ftalatos, antimonio, formaldehído y acetaldehído) es mayor cuando la temperatura es elevada. Además la concentración de estas sustancias aumenta a medida que pasa el tiempo. Asi que deberías tener esto en cuenta a la hora de consumir el agua envasada en botellas de plástico.

En definitiva, la recomendación que aparece en el etiquetado de algunas botellas de agua está justificada, algo que se debe principalmente a posibles intoxicaciones accidentales (por rellenar la botella con sustancias tóxicas que pueden ser confundidas con el agua) y a posibles riesgos microbiológicos. Entonces, ¿rellenar la botella provoca un aumento de la concentración de tóxicos en el agua o no? Lo que viene a decirnos un reciente estudio que se ha realizado al respecto, es que la reutilización es un factor que tiene un efecto similar al tiempo de permanencia del agua en la botella. Es decir, la concentración de sustancias potencialmente tóxicas en el agua que ha permanecido mucho tiempo en el interior de una botella, sería similar a la que podríamos encontrar en el agua de una botella que ha sido reutilizada muchas veces.

Vía www.organogoldmalaga.com

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